¿

Quién le iba a decir a Cayo Mecenas que su nombre iba a llegar hasta nuestros días?

Tuvo tanta fama en la antigua Roma como protector de las artes, que pasó a designar esta función social:

EL MECENAZGO.

En la antigüedad fue cosa de aristócratas, reyes y amantes de la cultura y el arte: Los Medici, los Reyes Católicos o Felipe II.

Pero con el paso de los siglos, la financiación colectiva se fue democratizando.

La ciudadanía en masa de Nueva York aportó más de 100 000 dólares de la época para construir el pedestal de la Estatua de La Libertad.

El mecenazgo y la financiación han seguido íntimamente unidos a la cooperación en proyectos artísticos, musicales, culturales, sociales, etc.

Mucho arte y grandes ideas de personas con poco capital para financiarlas.

Lo que hace que grandes y micromecenas, sean los copartícipes de que muchos proyectos salgan adelante.

El crowdfunding como hoy lo entendemos nació en 1997 con la financiación de los fanes del grupo de rock británico Marillion de su gira por Estados Unidos.

¿Qué es lo que le hace diferente?

Pues que fue la primera financiación colectiva realizada a través de internet.

Desde ese momento grupos de música, videojuegos, libros, moda, cine y miles de proyectos más, algunos de lo más extravagantes, se han creado gracias a la colaboración de muchos locos por cada proyecto.

El crowdfunding es un bicho vivo, que evoluciona y se adapta a otras necesidades del mercado.

La validación de productos, servicios y experiencias se ha convertido en la práctica habitual de muchos emprendedores, empresas consolidadas, famosos, etc. Para saber si hay interés por lo que ofrecen antes de producirlo.

Como un acto consciente y responsable.

Además cada vez se ven más casos de lanzamientos a través de webs propias (inhouse), prescindiendo de plataformas de crowdfunding tradicionales, como puede ser el caso de Kisckstarter o Verkami.

Sobre este interesante tema, te recomiendo el episodio 301 del podcast Mecenas FM de Joan Bouda y Valentí Acconcia, donde podrás escuchar las claves, ventajas e inconvenientes de elegir una u otra opción para lanzar tus campañas de crowdfunding de recompensa.

 

¿Crees que Amazon tiene que «pedir» financiación para lanzar accesorios para Alexa, su asistente de voz?

¿Te parece que necesita una plataforma externa a su propia web para validar esos u otros productos?

 

Amazon Build it

Nace con el interés de Amazon en conocer las inquietudes de sus clientes.

Al más puro estilo crowdfunding, lanzó el pasado mes de febrero 3 nuevos productos para validar el interés de su público.

Los 3 artículos son dispositivos que funcionan con Alexa:

  • una impresora de notas adhesivas
  • una báscula de precisión
  • un reloj retro

Durante 30 días todos los interesados tuvieron la posibilidad de participar en la preventa.

Al finalizar este período, solo la impresora llego a su objetivo, y en este momento se encuentra en producción.

La idea de Amazon es continuar testando productos con el mismo sistema.

Bajo el lema: si algo interesa, se crea y de lo contrario, se destruye.

La duda ahora es si mantendrá su plataforma solo para sus propios productos, o si abrirá la posibilidad de validar los artículos de otros interesados.

El tiempo nos lo dirá, estad atentos.